"Si tu no vienes yo también me iré”
Fue esta una curiosa y localizada campaña para concienciar de la necesidad de comprar en
el comercio tradicional.
La idea se gestó en una pequeña tienda de
capital de provincia cuyo ideólogo se lo propuso a la cámara de comercio de su
ciudad pero la idea no fue bienvenida, la cámara de comercio de aquella ciudad quiere presumir de ser trasparente, tanto que ni se
ve, resulta invisible.
A lo mejor en alguna foto conveniente de feria de muestras agrícolas y nada
más. Lo que no se les ocurra a ellos sencillamente lo ignoran, ellos se suponen
que “están para el comercio pero sin el comercio”.
Y sin comercio se van a
quedar, por la cantidad de tiendas que están cerrando
El caso es que a este comerciante se le ocurrió
imprimirlo y pegarlo en su escaparate, una de sus vecinas de local, que tiene tres tiendas de
bisutería diseminadas por la ciudad, le pidió que le diera tres fotocopias del
cartel. El de la ferretería, una tienda
de zapatos infantiles, otra de música, y una concienciada dependiente de una
cadena de perfumería le habló de la idea a sus jefes y vino a pedirle al aquel
pequeño comerciante si le podía pasar el archivo jpg para sacar copias para
todas las tiendas de la cadena y así poco a poco se fueron pasando el cartel unos
a otros extendiéndose y lució durante una larga temporada en una gran cantidad
de comercios de la ciudad.
Qué buena ocasión perdió la Cámara de apoyar al comercio y como sucede en las ciudades
pequeñas corrió la voz de que la campaña (sencilla y barata) había sido
rehusada por la Cámara y quedó la impresión de que este es un organismo inútil que
al pequeño comercio ni le escucha, ni le apoya ni le sirve para nada.
Rompo una lanza a favor de otras Cámaras de Comercio que tienen iniciativas y vida más allá de sus oficinas.
